Y una lágrima caía por su mejilla, silenciosa y armónicamente, nadie la notó , caía tan sola en ese gran mar de agua dulce que se juntaba sobre sus labios... sola, lentamente, sombríamente... en silencio, nadie la escucho, su muerte fue lenta... intentó dar golpes, intentó gritar, intentó decir algo para ser escuchada... pero no pudo, nadie hizo el más mínimo intento por escucharla... la soledad la embargo, la tristeza hizo de ella su hogar, y el tiempo su peor enemigo... murió sola, abandonada, creyendo todavía que podía ser salvada, pero esa ilusión duró solo el tiempo en que la mortífera píldora hizo efecto... un trance... una luz... un palpito más grande que los habituales y un gran suspiro... y en su cama a la luz tenue del amanecer... durmió para no volver a despertar jamás... fue su historia, fue.... eso que nunca quiso ser...
